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Presentan en Roma CD del Papa Benedicto XVI

Alma Mater
VATICANO, 11 Nov. 09 / 10:29 am (ACI)
El Director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, P. Federico Lombardi, presentó el nuevo CD “Alma Mater, Música desde el Vaticano”, un álbum de música sacra moderna en el que se puede escuchar la voz del Papa Benedicto XVI.
Este es un álbum que ofrece la voz del Santo Padre en ocho piezas de música sacra moderna, inéditas, con la participación de grabaciones proveídas por Radio Vaticano, en las que el Papa lee y canta, por primera vez en un álbum, piezas y oraciones en latín, italiano, portugués, francés y alemán, acompañado por el coro de la Academia filarmónica Romana dirigida por Mons. Pablo Colino.
La música, indicó, está a cargo de la Royal Philarmonic Orchestra, que ejecuta todas las piezas seleccionadas previamente en una sesión de grabación que tuvo lugar en Londres.
En su intervención en la conferencia de prensa de presentación del CD, el P. Lombardi explicó que “la iniciativa de la producción de este disco Alma Mater ha sido tomada por la San Paolo Multimedia en base a una idea de don Giulio Neroni. y propuesta a la Secretaría de Estado, que ha dado su consentimiento para que San Paolo Multimedia se pudiera dirigir a nuestra emisora Radio Vaticano, que es institucionalmente competente para el uso competente para el uso y la protección de los derechos de la voz del Papa”.
Para la realización de este CD, se usaron ocho breves piezas grabadas con la voz del Papa Benedicto XVI contenidas en su archivo referidas a oraciones y/o reflexiones generalmente de carácter mariano. Siete piezas son con voz recitante normal, y una con el Regina Coeli cantado, por un total de 9 minutos y 47 segundos.
Además, la duración total del Disco Compacto es de 48 minutos y 56 segundos. En la presentación del disco aparecen breves reflexiones marianas escritas en exclusiva para la producción sonora por el cardenal Angelo Comastri.
Tras comentar que se está buscando tomar las precauciones del caso para evitar excesos en lo que se refiere a la parte comercial de esta iniciativa, el P. Lombardi resaltó que estos aspectos “corresponden a la San Paolo Multimedia y Universal, que en cualquier caso, como generalmente se solicita en semejantes operaciones que involucran al Papa o a la Iglesia, en lo que se refiere a las entradas, parte de ellas serán destinadas a obras de beneficencia, humanitarias o culturales que trabajan en favor de los niños”.

VATICANO, 11 Nov. 09 / 10:29 am (ACI)El Director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, P. Federico Lombardi, presentó el nuevo CD “Alma Mater, Música desde el Vaticano”, un álbum de música sacra moderna en el que se puede escuchar la voz del Papa Benedicto XVI.
Este es un álbum que ofrece la voz del Santo Padre en ocho piezas de música sacra moderna, inéditas, con la participación de grabaciones proveídas por Radio Vaticano, en las que el Papa lee y canta, por primera vez en un álbum, piezas y oraciones en latín, italiano, portugués, francés y alemán, acompañado por el coro de la Academia filarmónica Romana dirigida por Mons. Pablo Colino.
La música, indicó, está a cargo de la Royal Philarmonic Orchestra, que ejecuta todas las piezas seleccionadas previamente en una sesión de grabación que tuvo lugar en Londres.
En su intervención en la conferencia de prensa de presentación del CD, el P. Lombardi explicó que “la iniciativa de la producción de este disco Alma Mater ha sido tomada por la San Paolo Multimedia en base a una idea de don Giulio Neroni. y propuesta a la Secretaría de Estado, que ha dado su consentimiento para que San Paolo Multimedia se pudiera dirigir a nuestra emisora Radio Vaticano, que es institucionalmente competente para el uso competente para el uso y la protección de los derechos de la voz del Papa”.
Para la realización de este CD, se usaron ocho breves piezas grabadas con la voz del Papa Benedicto XVI contenidas en su archivo referidas a oraciones y/o reflexiones generalmente de carácter mariano. Siete piezas son con voz recitante normal, y una con el Regina Coeli cantado, por un total de 9 minutos y 47 segundos.
Además, la duración total del Disco Compacto es de 48 minutos y 56 segundos. En la presentación del disco aparecen breves reflexiones marianas escritas en exclusiva para la producción sonora por el cardenal Angelo Comastri.
Tras comentar que se está buscando tomar las precauciones del caso para evitar excesos en lo que se refiere a la parte comercial de esta iniciativa, el P. Lombardi resaltó que estos aspectos “corresponden a la San Paolo Multimedia y Universal, que en cualquier caso, como generalmente se solicita en semejantes operaciones que involucran al Papa o a la Iglesia, en lo que se refiere a las entradas, parte de ellas serán destinadas a obras de beneficencia, humanitarias o culturales que trabajan en favor de los niños”.

Noviembre 12, 2009 Publicado por mariooweb | Benedicto XVI, iglesia, noticias, religion | , , , | Aún no hay comentarios

Juan Pablo II y el muro de Berlín

de ECCLESIA DIGITAL:

Juan Pablo II y el muro de Berlín

En 1989, coincidiendo con el 50º aniversario de la II Guerra Mundial, en Europa central y oriental se perfilaron escenarios sociales y políticos inéditos. Todo lo que sucedió en la segunda mitad de aquel año fue una auténtica revolución social que permitió eliminar algunas trágicas consecuencias del conflicto. Han pasado veinte años desde entonces. Hace unos días la Fundación Konrad Adenauer reunió en Berlín al ex presidente Bush (padre), Helmut Kohl y Mijail Gorbachov. Junto con Juan Pablo II, fallecido en 2005, fueron protagonistas de aquellos acontecimientos que transformaron Europa.

La influencia del primer Papa eslavo de la Historia aceleró, de algún modo, el cambio del ‘estatus quo’ en su nación. Desde Polonia la llama de la libertad se traspasó a los demás países al otro lado del telón de acero. Mijail Gorbachov, uno de los protagonistas de aquellos acontecimientos, así lo ha reconocido. En octubre de 2004, todavía en vida de Juan Pablo II, recibí una carta del que fuera último presidente de la URSS y secretario general del Partido Comunista Soviético: «Estoy totalmente de acuerdo con usted -escribía Gorbachov- en que Su Santidad Juan Pablo II ha desempeñado un papel sincero y activo en todo el proceso de la unificación de Europa». Y poco más adelante afirmaba: «Actúa como un gran político contemporáneo que persigue con coherencia alcanzar una victoria: la de conseguir que los principios humanísticos estén en la esencia de toda sociedad humana».

Juan Pablo II

Cuando Wojtyla llega a Roma, en el otoño de 1978, la situación en los países del Este europeo era delicada. Leónidas Breznev, entonces secretario general del Partido Comunista Soviético, y una serie de dictadores al frente de los países satélites de Moscú mantenían la paz en la zona de influencia reconocida a la URSS en la Conferencia de Yalta. En esa situación, una íntima convicción, fundamentada en la experiencia personal, llevaba al nuevo Papa a no aceptar sin más semejante estado de cosas. Se sentía refrendado por la Historia. En enero de 1979, sólo tres meses después de su elección, inició lo que llegaría a ser una larga serie de viajes. La peregrinación a Polonia, en el corazón del Este europeo, resultó de capital importancia para la evolución de acontecimientos futuros.

 

En aquellos diez días de junio, la voz de Wojtyla a favor de la dignidad de la persona y su libertad contribuyó a acelerar la marcha de los acontecimientos. Para entonces la estructura comunista en Europa empezaba a desmoronarse. La reunión de millones de personas en torno a su compatriota tuvo un efecto decisivo desde el punto de vista de la psicología nacional. Veinte años después, durante su séptimo viaje pastoral a su patria, Juan Pablo II manifestó en Gdansk su convencimiento de que la transición experimentada en Polonia había sido la mecha que desencadenó el proceso. Después de recordar el trágico diciembre de 1970, los acontecimientos de agosto de 1980 y el dramático período del estado de guerra, terminó diciendo: «¿Hay un lugar más adecuado para hablar de esto que Gdansk? En efecto, en esta ciudad, hace diecinueve años, nació el sindicato ‘Solidaridad’. Fue un acontecimiento que marcó un viraje en la historia de nuestra nación, e incluso en la de Europa. ‘Solidaridad’ abrió las puertas de la libertad a los países esclavos del sistema totalitario, derribó el muro de Berlín y contribuyó a la unidad de Europa, dividida en dos bloques desde la Segunda Guerra Mundial. Nunca hemos de olvidar esto. Ese acontecimiento forma parte de nuestro patrimonio nacional».

 

Las revoluciones no violentas de 1989 ofrecen lecciones que van más allá de los confines de un área geográfica específica. En su discurso de la ONU (1995), Juan Pablo II dio una interpretación: demostraron que la búsqueda de la libertad es una exigencia ineludible que brota del reconocimiento de la inestimable dignidad y valor de la persona humana, y acompaña siempre el compromiso en su favor. Pueblos enteros tomaron la palabra; mujeres, jóvenes y hombres vencieron el miedo. Miles de personas manifestaron los inagotables recursos de dignidad, de valentía y de libertad que poseen. Para Wojtyla, aquellos acontecimientos habían sido posibles por el esfuerzo de hombres y mujeres valientes que se inspiraban en una visión diversa y, en última instancia, más profunda y vigorosa: «La visión del hombre como persona inteligente y libre, depositaria de un misterio que la transciende, dotada de la capacidad de reflexionar y de elegir y, por tanto, capaz de sabiduría y de virtud». También había sido decisiva, para el éxito de aquellas revoluciones, la experiencia de la solidaridad social: «Ante regímenes sostenidos por la fuerza de la propaganda y del terror, aquella solidaridad constituyó el núcleo moral del ‘poder de los no poderosos’, fue una primicia de esperanza y es un aviso sobre la posibilidad que el hombre tiene de seguir, en su camino a lo largo de la Historia, la vía de las más nobles aspiraciones del espíritu». La historia podía haber sucedido de otro modo, como apuntaban los precedentes de Hungría (1956) y Checoslovaquia (1968). Sin embargo, pueblos enteros reivindicaron su libertad de forma pacífica, y vencieron. Fueron hechos que sorprendieron al mundo. Veinte años después de la caída del muro de Berlín recordamos con agradecimiento a quienes lo hicieron posible.

 

 

 

José Ramón Garitagoitia Eguía publicó una tesis sobre ‘El pensamiento ético-político de Juan Pablo II’ (2002), prologada por el último presidente de la URSS y Premio Nobel de la Paz, Mijail Gorbachov

 

 

 

Por JOSÉ RAMÓN GARITAGOITIA EGUÍA | DOCTOR EN CIENCIAS POLÍTICAS Y EN DERECHO INTERNACIONAL PÚBLICAS

Noviembre 12, 2009 Publicado por mariooweb | General, iglesia, noticias, religion, vida | , , | Aún no hay comentarios

El hombre puede y debe alcanzar la santidad

de encuentra.com

Enrique Cases

Para que el hombre alcance su plenitud, la santidad, debe realizar obras buenas, eligiendo libremente unirse a la voluntad de Dios. 
El Concilio Vaticano II ha recordado que todos los hombres, sin excepción, están llamados a adquirir la santidad.

En efecto, Dios creó al hombre para que alcanzara su plenitud y su felicidad. Esta plenitud sólo puede alcanzarla el hombre poseyendo el bien sumo, que es el mismo Dios.

Dios es la misma bondad; por eso Dios es santo. En Él no hay nada sucio ni torcido, ni falso. En El no hay nada de mal. Por eso, el hombre alcanzará su plenitud haciéndose santo.

El camino para que el hombre alcance su plenitud, la santidad, es realizar obras buenas. Lo más importante para el hombre es, como decía Calderón de la Barca: «obrar bien, que Dios es Dios». (Gran teatro del mundo).

Obrar bien significa tener una conducta buena, unas costumbres buenas. No bastará con que obre bien alguna vez, sino habitualmente. A esa conducta se le llama moralmente buena. Por eso la Moral es el estudio de las costumbres humanas.
El hombre es un ser espiritual y material. Vive en el mundo material, del que forma parte, pero es superior a él por su espíritu. La espiritualidad se manifiesta en que es inteligente y libre. Esa libertad no es absoluta, pues entonces sería omnipotente, pero hace que el hombre pueda elegir, y ahí radica la moralidad de las acciones humanas: el hombre puede elegir bien o mal.

Dios al crearlo le impuso un mandato para que ejerciese su libertad. La ejercitaría bien, si lo cumplía, pues habría elegido lo bueno: lo que Dios quiere.

La posibilidad de pecar es un riesgo, pero no quita la grandeza del hombre, que es capaz de amar, de elegir el bien libremente, de unirse a la voluntad de Dios. Dios ha querido que el hombre pueda ser su amigo; «El hombre es la única criatura en la tierra que Dios ha amado por sí misma» (GS, 24), y San Pablo indica esta grandeza de la bondad divina: «Él nos eligió en Cristo, antes de crear el mundo, para que seamos santos ;e irreprochables por el amor» (Ef. 1, 4).
A la búsqueda de un ideal

Cada persona lleva dentro una imagen ideal de sí mismo, que le dice cómo debe ser. la realidad de cada día, sin embargo, es bien distinta: aparecen los fallos y las limitaciones. Entonces surge un sentimiento de vergüenza y de molestia por lo que uno “es, frente a lo que querría o debería ser. El hombre vive así en una lucha interior. Se encuentra dividido: -El bien que quiero hacer no lo hago; el mal que no quiero hacer, eso es lo que hago- (Rom. 7, 19).

San Pablo ve en esta división una situación de esclavitud, propia del hombre apartado de la gracia de Dios: .Sé muy bien que no es bueno eso que habita en mí es decir, en mi carne; porque el querer lo bueno lo tengo a mano, pero el hacerlo, no. (Rom. 7, 18).El Antiguo Testamento nos habla de la Ley dada por Dios al pueblo de Israel. Ella muestra al pueblo el camino para el encuentro con Dios y con los hombres. Es un ideal moral y religioso: le dice a todo hombre cómo debe ser. (C.v.e., pág. 312)

¿En qué consiste la dignidad de la persona humana? En poseer una vida superior a los demás seres creados. El hombre puede conocer y amar, porque es inteligente y libre. Al afirmar la espiritualidad y la inmortalidad del alma alcanza la verdad más profunda de su ser (cf. GS, 14).

Esta dignidad de la persona humana tiene muchos aspectos, pero hay uno que es el más importante: el hombre es un ser moral. Ser moral quiere decir que es verdaderamente libre, es decir capaz de elegir. Ahí está el gran drama humano, puede elegir el bien o el mal. El hombre está hecho de forma que puede perfeccionarse o desgraciarse. La tendencia a la verdad y el bien es evidente, pero también lo es la existencia de errores y de pecados.

- Todo hombre está llamado a la santidad.
- La santidad es la plenitud y felicidad del hombre.
- El hombre, para alcanzar su plenitud, ha de obrar bien.
- El hombre posee una vida superior a la de los demás seres creados.
- El hombre puede conocer y amar.
- El hombre es un ser moral: por ser libre, es capaz de elegir entre el bien y el mal.
¿Cómo capta el hombre el bien y el mal?

Todos y cada uno de los hombres pueden captar el bien en lo más profundo de su conciencia. la voz de la conciencia resuena en su interior advirtiéndole que debe amar y practicar el bien y que debe evitar el mal.

Existe una conciencia general que indica los primeros principios: Haz el bien y evita el mal. Todos los hombres coinciden en estos principios generales. Esta coincidencia procede de que todos los hombres han sido creados por Dios. Después existe una conciencia práctica que desciende a juzgar la bondad o maldad de las acciones concretas, por ejemplo, no matar, no mentir, honrar a los padres, trabajar, ser sincero, etcétera.

Así como en la conciencia general todos los hombres coinciden, en la conciencia práctica pueden disentir incurriendo en error. Esto es así porque la conciencia puede estar obscurecido por la ignorancia, y, sobre todo, por el pecado. El pecador que no quiere rectificar sus errores o se ha acostumbrado a sus pecados, busca justificarse diciendo que es bueno lo que es malo. Este es el camino de la degradación de la dignidad humana, y así será posible justificar la violencia, la mentira, la impureza, la deslealtad, etcétera.

Octubre 6, 2009 Publicado por mariooweb | General, iglesia, religion | , | Aún no hay comentarios

La santificación de los hombres

de encuentra.com
Enrique Cases

Todas las actividades honradas y el trabajo, son un excelente medio para que el hombre se pueda santificar. 

A la luz de la Resurrección y de la Ascensión del Señor a los cielos es posible comprender el plan de Dios para salvar a los hombres. San Pablo lo describe en la epístola a los Efesios. Se puede resumir así:

1.º Dios eligió a los hombres desde antes de la creación del mundo para ser santos e inmaculados en su presencia por el amor.

2.º Dios predestinó a todos los hombres a ser hijos suyos por adopción.

3.º El hombre pecó y se separó del plan de amistad de Dios.

4.º Dios decide redimir al hombre a través de Jesucristo, que lo salva con su sangre.

5.º Dado que el pecado alcanzó también a toda la creación, Dios decide recomponer el orden roto en la creación a través de su Hijo
Cristo merece la gracia para las almas

Los hombres sólo pueden conseguir la salvación por medio de la gracia sobrenatural que Cristo les consiguió con su Muerte y su Resurrección: «Nuestro Señor fue entregado por nuestros pecados y resucitado para nuestra justificación» (Rom. 4, 24-25).

Para conseguir la gracia hace falta rechazar el pecado por amor a Dios y recibir los sacramentos. San Pablo lo expresa así: «Con Él hemos sido sepultados por el Bautismo para participar de su muerte, para que como Él resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre así también nosotros vivamos una vida nueva» (Rom. 6, 4).
Cristo merece la futura resurrección de los cuerpos

El pecado afectó también a los cuerpos que deben padecer el dolor y la muerte. Por tanto, es natural que la Redención alcanzase también a los cuerpos. De hecho, el cuerpo de María Santísima no conoció la corrupción, como no había conocido el pecado, pues fue concebida inmaculada, y fue elevada a los cielos (Asunción), siguiendo a su divino Hijo, que había subido a los cielos por su propio poder (Ascensión).
 
San Pablo dice que Cristo «transformará nuestro humilde cuerpo conforme a su cuerpo glorioso en virtud del poder que tiene para someter a si todas las cosas» (Fip. 3, 21). Jesucristo ha prometido a los que tengan fe y participen en la comunión eucarística que les hará participar en su Resurrección: «El qué come mi carne y bebe mi sangre tiene la vida eterna y yo le resucitaré en el último día» (Jn. 6, 54). Esta resurrección alcanza un doble objetivo: primero, la unión definitiva del alma y del cuerpo, que es aquello a lo que tienden naturalmente y para lo que han sido creados. Después, la felicidad de ambos unidos con Dios. Las propiedades de los cuerpos resucitados serán similares a las de Cristo resucitado y glorioso.
La recapitulación de todas las cosas

La glorificación de Jesucristo afecta a toda la creación. Jesús había dicho hablando de su muerte: «Y yo, si fuere levantado de la tierra, atraeré todos a mí» (Jn. 12, 32). Con esta expresión indica que el triunfo de Cristo en la cruz no excluye de la salvación nada de lo creado, ni ninguna actividad humana.

El Concilio Vaticano II enuncia así esta verdad: «Ignoramos el tiempo en que se hará la consumación de la tierra y de la humanidad. Tampoco conocemos de qué manera se transformará el universo. La figura de este mundo, afeada por el pecado, pasa, pero Dios nos enseña que nos prepara una nueva morada y una nueva tierra donde habita la justicia, y cuya bienaventuranza es capaz de saciar y rebasar todos los anhelos de paz que surgen en el corazón humano. Entonces, vencida la muerte, los hijos de Dios resucitarán en Cristo, y lo que fue sembrado bajo el signo de la debilidad y de la corrupción se revestirá de incorruptibilidad, y, permaneciendo la caridad y sus obras, se verán libres de la servidumbre de la vanidad todas las criaturas que Dios creó pensando en el hombre.» (GS 39).
 
De esta doctrina se puede extraer la consecuencia del valor de toda actividad humana. El cristiano debe preocuparse en primer lugar de su alma, pero no sólo de ella; todos los valores humanos serán perfeccionados. Las realidades terrenas tienen un valor en sí mismas: el arte, la cultura, la ciencia, la técnica, la artesanía, etc. De donde se deduce que las actividades humanas son un campo excelente para que el hombre se pueda santificar, santificando su trabajo, y todas las actividades honradas que hace con sus manos y con su inteligencia.

Por eso Dios lo levantó sobre todo y le dio el NOMBRE SOBRE TODO NOMBRE de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra y en el abismo y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor para gloria de Dios Padre.

Octubre 6, 2009 Publicado por mariooweb | iglesia, religion, vida | , | Aún no hay comentarios

La vida cristiana

de encuentra.com

Enrique Cases

 La vida cristiana no consiste solamente en cumplir unos cuantos preceptos, es acercarse a la vida de la gracia para parecerse cada vez más a Cristo Jesús.

El modo que tiene cada hombre de unirse con Dios es parecerse al Hijo de Dios: Jesús. Esto se realiza por la gracia que nos mereció en la Cruz. El Sermón del Monte acaba con recomendaciones positivas que se pueden resumir en una cosa: Vivir en presencia de Dios, vivir cara a Dios. De vivir cara a Dios surgirá el dar limosna, hacer oración, ayuno, usar bien el dinero, no perder la serenidad.

El que vive esta nueva vida juzga a los demás con rectitud, acude a Dios en sus necesidades… En resumen, dice el Señor: -Tratad a los demás como queréis que os traten; en esto consiste la Ley y los profetas. (Mt. 7, 12). El que así obra alcanzará la vida eterna aunque el camino sea estrecho. Dará frutos buenos y abundantes, construirá sobre roca y no sobre arena, de modo que las dificultades no le destruyan. San Mateo nos dice que «al terminar Jesús este discurso, la gente estaba admirada de su enseñanza porque lo enseñaba con autoridad y no como los escribas» (Mt. 7, 28-29).

Esta reacción es lógica, pues indica el modo divino, concreto y práctico de alcanzar la felicidad en esta tierra y en el cielo. El resumen de la vida cristiana lo hizo el propio Jesús cuando resumió los mandamientos en: AMAR A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS Y AL PRÓJIMO COMO A UNO MISMO. La identificación con Cristo La vida moral cristiana no se reduce al cumplimiento de una serie de sabios preceptos. Aunque esto es necesario, la vida cristiana es mucho más. San Pablo lo explica frecuentemente diciendo que es «vivir en Cristo». Esta vida es semejante a la unión de un sarmiento a la vid como indica el mismo Jesús, o como la de un miembro que forma parte de un cuerpo vivo.

Estos ejemplos ilustran que en el alma del cristiano hay una nueva vida. Dios está presente en el alma de un modo nuevo. El medio para estar Dios en el alma es la gracia, que es un don de Dios por el que está presente en el alma y la vivifica. Como dice San Pedro, el hombre, con la gracia, se hace «participante de la naturaleza divina». Así, podemos comprender mejor los testimonios de Jesús: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida». (Jn. 14, 6). En Jesús la humanidad y la divinidad están unidas tan íntimamente, que es una sola Persona. La humanidad del Señor ha sido asumida por la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, el Hijo, el Verbo de Dios. Es imposible una unión mayor entre lo humano y Dios.

El modo que tiene cada hombre de unirse con Dios es parecerse al Hijo de Dios: Jesús. Esto se realiza por la gracia que nos mereció en la Cruz. Por la gracia se borra el pecado, se sanan las heridas y debilidades humanas y además el hombre se va pareciendo cada vez más a Cristo. Si el hombre es muy fiel a Dios llegará a identificarse cada vez más con Cristo. Esto es obra de la gracia, pues como dijo Jesús: «El que permanece en Mí y Yo en él, ése da mucho fruto, porque sin Mí, no podéis hacer nada»(Jn. 15, 5). «Vivo yo, pero no yo: es Cristo quien vive en mí.» «Corred, pues, de modo que lo alcancéis.» También es necesaria la correspondencia libre del hombre, que puede resistirse o cooperar con la gracia. El Concilio Vaticano II expresa admirablemente estas ideas. «El misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado… El que es imagen de Dios invisible es también el hombre perfecto, que ha devuelto a la descendencia de Adán la semejanza divina deformada por el primer pecado.

En Él, la naturaleza humana, asumida, pero no absorbida, ha sido elevada en nosotros a dignidad sin igual. El Hijo de Dios con su encarnación, se ha unido, en cierto modo, con todo hombre. (GS, 22).

Octubre 6, 2009 Publicado por mariooweb | General, iglesia, noticias, religion | , | Aún no hay comentarios

El Cristianismo no es una filosofía

5-Octubre-2009 — ACI Prensa Servicios de Noticias

Cristianismo no es una filosofía sino modo de vivir, es amor, dice Benedicto XVI

VATICANO, 05 Oct. 09 (ACI).- Al presidir esta mañana la primera Congregación General de la Asamblea Especial para África del Sínodo de los Obispos y ante 226 Padres Sinodales, el Papa Benedicto XVI señaló que el Cristianismo “el cristianismo no es una suma de ideas, una filosofía, una teoría. Sino un modo de vivir. Es caridad. Es amor”.

Al iniciar su reflexión, informa Radio Vaticana, el Santo Padre afirmó que “hemos comenzado nuestro Sínodo invocando al Espíritu Santo, pues bien sabemos que nosotros no podemos hacer lo que es necesario hacer por la Iglesia y por el mundo, en este momento.

Sólo en la fuerza del Espíritu Santo podemos encontrar lo que es recto y seguirlo”. Tras afirmar que el “Espíritu divino nos permite conocer las realidades humanas a la luz de Dios”, Benedicto XVI explicó que los límites de los análisis son aquellos meramente sociológicos. Se trata, dijo, de análisis “horizontales” que carecen de la dimensión “vertical”. “Si la primera relación, aquella fundamental, no es correcta, todas las otras relaciones no funcionan desde lo más profundo. Por lo tanto, todos nuestros análisis del mundo son insuficientes si no consideramos al mundo a la luz de Dios.

Si no descubrimos que en la base de las injusticias y de la corrupción hay un corazón que no es recto. Hay una cerrazón hacia Dios y por lo tanto una falsificación de la relación fundamental sobre la cual han pasado todas las demás”.

En su meditación, el Papa reflexionó en el Himno de la Hora Tercia, la oración que introduce la sesión sinodal matutina, y aseguró que es importante reconocer “la pequeñez humana ante Dios. Pequeñez de la que se derivan todos los vicios que destruyen la red social y la paz en el mundo”. Seguidamente el Papa destacó la grandeza, gratuidad y la cercanía del amor de Dios. “Las cosas de la ciencia, de la técnica cuestan grandes inversiones, aventuras espirituales y materiales costosas y difíciles. Pero Dios se da gratuitamente. Las grandes cosas de la vida –Dios, el amor y la verdad– son gratuitas y diría que sobre ello debemos meditar a menudo.

Sobre esta gratuidad de Dios. Sobre el hecho que no hay necesidad de grandes dones materiales ni intelectuales para estar cerca de Dios: Dios está en mí, en mi corazón y en mis labios”. “El hombre que descubre la intimidad con lo divino debe testimoniarlo con todo su ser. Debe testimoniar la verdad de la caridad de Dios porque ésta es la esencia de la religión cristiana”, enfatizó el Santo Padre. “La caridad de Dios debe ser anunciada a la humanidad. A cada hombre, que para un cristiano es prójimo y hermano”, precisó. Benedicto XVI subrayó luego que “el cristianismo no es una suma de ideas, una filosofía, una teoría. Sino un modo de vivir. Es caridad. Es amor. Sólo así llegamos a ser cristianos: si la fe se transforma en caridad. Si es caridad. Nuestro Dios es por una parte ‘Logos’ -Razón eterna- pero esta Razón es también Amor. No es matemática fría que construye el universo. Esta Razón eterna es fuego. Es caridad.

Ya en nosotros debería realizarse esta unidad de razón y caridad, de fe y caridad”. Evocando al Buen Samaritano de la liturgia de hoy, Benedicto XVI resaltó que “la caridad no es una cosa individual, sino universal. Universal y concreta. Hay que abrir realmente los confines entre tribus, etnias y religiones a la universalidad del amor de Dios en nuestros ámbitos de vida, todo lo concretamente que sea necesario”. “Roguemos al Señor que nos done el Espíritu Santo, que os done un nuevo Pentecostés, que nos ayude a ser sus servidores en esta hora del mundo”, concluyó.

Octubre 6, 2009 Publicado por mariooweb | General, iglesia, religion | , | Aún no hay comentarios

Protestantes vs. Iglesia Católica

¿Cuáles son las principales acusaciones de los protestantes contra la Iglesia Católica y cuales son las respuestas?
Tomado de www.cristiandad.org
Pregunta:

¿Cuáles son las principales acusaciones de los protestantes?
Respuesta:
La generalidad de los escritos apologéticos se han concentrado, con particular lucidez y buena documentación, en los aspectos principales del Protestantismo. En efecto: su historia, circunstancias históricas, consecuencias religioso-políticas, doctrina de las principales sectas o sub-doctrinas, etc., son la tónica principal de estos documentos que muy pronto también incluiremos en nuestro sitio.

Sin embargo, la experiencia cotidiana de los fieles en el día de hoy clama por un diagrama simplificado de argumentos esgrimidos por ellos y las respuestas que fundamentalmente pueden oponerse.

Como en todo trabajo apologético, nunca, jamás, el problema se centra en las personas que profesan estas doctrinas, sino en las ideas que dan nombre y agrupan estas denominaciones.

Este es, por lo tanto, el primer primer trabajo que ponemos a disposición de nuestros lectores. Y, bajo esta premisa, resumiremos los argumentos ‘evangelistas’, en el siguiente cuadro acusador:

‘Sólo tenemos un intercesor que es Jesucristo y solo su palabra nos hará libres, por lo tanto no puede haber Papas, ni Vírgenes, ni imágenes ni ídolos, sino solo Jesucristo’

Procediendo con el uso de la sana razón y de las mismas Sagradas Escrituras, que en verdad y auténticamente ellos aman y estudian tanto, procederemos a un análisis atento y cuidadoso de cada punto.

predicador protestante

predicador protestante

1) ‘Sólo tenemos un intercesor que es Jesucristo’

Hay dos maneras de ser mediador o intercesor.

La primera es: pagando la deuda que el ofensor tenía con el ofendido. En esto, únicamente Cristo es el Mediador porque Él murió para pagar nuestros pecados, y nadie más ha muerto por nuestros pecados. En este sentido Cristo es el único mediador.

Pero hay otra manera de ser mediador: y consiste en suplicar al ofendido que perdone al ofensor, y en rogar al Todopoderoso que envíe ayudas especiales al necesitado. Y en esta segunda forma los Santos si pueden ser mediadores: rogando a Dios por nosotros, para que nos libre de nuestros males y nos conceda los favores que necesitamos.

Para ilustrar lo que decimos, pondremos dos ejemplos bíblicos:

Cuando Dios se disgustó por los cuatro hombres que le habían inventado al Patriarca Job lo que él no había hecho, les dijo: ‘Mi siervo Job intercederá por vosotros y Yo le atenderé su petición para no trataros duramente como os merecéis’ (Job 42,8) En este caso Job aparece como mediador entre los hombres y Dios, pero no para pagar las deudas que le tenían al Señor sino para rogar en favor de ellos. Y el Señor atendió su petición y los perdonó.

Moisés dice a Dios: ‘Perdona las maldades de este pueblo, según la grandeza de Tu misericordia’ (Números 14,19) Y Dios le responde: ‘Los perdono conforme a tu súplica’ Aquí aparece Moisés como mediador, no pagando los pecados de los otros (que eso solamente lo pudo hacer y lo hizo Jesucristo) sino rogando en favor de ellos.

Único mediador pagando es Cristo. Pero mediadores rogando, si pueden ser la Santísima Virgen María, los santos y lo podemos ser nosotros rogando en favor de los demás. Por eso el Congreso Internacional de Mariología reunido en Zaragoza en 1979 (con participación de muchos protestantes, católicos y ortodoxos) declaró: ‘Creemos que todo cristiano debe orar por los demás’. Los cristianos que ya han llegado a la perfección en la eternidad, ¿por qué no podrán orar por nosotros? Y María, la más perfecta de todas las personas cristianas, ¿por qué no podrá orar por nosotros?

Por eso dice el apóstol Santiago: ‘Por eso orad unos por otros para que seáis salvos’ (Santiago 15,16)

2) ‘Y solo su palabra nos hará libres’

Recordamos primero que los Santos Evangelios nos advierten que: ‘Muchas cosas hizo Jesús, que, si se escribiesen una por una, creo que este mundo no podría contener los libros’ (Juan 21, 25) Por eso delegó en Su Iglesia, gobernada por los Apóstoles (que conocían todo lo que dijo el Señor) la tarea de ir y predicar a todas las gentes la Buena Nueva, el Evangelio, que era la noticia que Dios nos había entregado a Su Hijo para que muriendo por nosotros tuviésemos vida eterna. Por eso coincidimos en que Sólo La Verdad Nos Hará Libres, como es el lema de nuestro Sitio. La Verdad es una y miles sus consecuencias y aplicaciones. La segunda fuente de Revelación, aparte de las Sagradas Escrituras, es la Tradición, es decir, aquello que las personas más justas ante los ojos del Señor nos han enseñado, es la enseñanza vida de Dios entre los hombres. Dios mismo les ha ido revelando en el tiempo muchas cosas que hoy por hoy son verdades para la gran mayoría de cristianos en el mundo. Un ejemplo son los libros que usted lee. El peso de 1500 años de tradición católica, el peso de Su autoridad, validó los libros que las distintas confesiones protestantes y evangelistas atesoran.

Jesucristo nos da un sólo mandamiento y es Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos. En eso se basa nuestra Fe. Su palabra nos da vida y la visión más perfecta de las cosas.

3) ‘Ni Papas’

Dice Jesús, Señor Nuestro: ‘Bienaventurado tú, Simón Bar Jona, porque no es la carne ni la sangre quien es te ha revelado, sino Mi Padre, que está en los cielos. Y yo te digo a ti que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré Yo Mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra Ella’

Como habrá leído usted, éstos versículos han sido negados argumentando que puede dudarse de su autenticidad. Pero un estudio serio y profundo revela que nunca ha faltado en los códices y versiones antiguas. Por tanto su autenticidad crítica está sólidamente fundada y reconocida por muchas confesiones cristianas.

Sabemos por Juan 1,42 que Jesús había cambiado misteriosamente el nombre de Simón en Pedro (Kefas) cuando éste se le presentó por primera vez. El Evangelista no da explicación de este sorprendente cambio. Es en Mateo 16,18 donde se da la razón de ello. Cristo, al verlo por primera vez, le destinaba ya para ser el fundamento de Su Iglesia y ahora lo declara solemnemente. En la comunidad primitiva cristiana se le llamará Cephas, palabra aramea (Kefas), que significa ‘piedra’, aludiendo a su misión de piedra angular de la Iglesia. En efecto, Cristo declara que el edificio de Su Iglesia (que en versículo 19 se identifica con el ‘Reino de los Cielos’) se asentará sobre la persona de Pedro como sobre ‘roca’ inconmovible, de tal forma que las ‘puertas del Infierno no prevalecerán contra Ella’; es decir, el poder del mal.

Este poder y autoridad pasó de San Pedro al próximo Papa, y así a través de los 264 pontífices ha llegado hasta nosotros. Por lo tanto, es lógico suponer que Cristo no ha querido, a la muerte de San Pedro, dejar sin una piedra angular a sus hijos. Creemos, en cambio, que desobedecer este mandato o ignorarlo es, de alguna manera, no seguir a Cristo y desconocer las Escrituras.

4) ‘Ni Vírgenes’

Jesucristo necesitó de María Santísima para que Lo formara en su vientre, Lo trajera al mundo, Lo alimentara con sus pechos, lo cuidara en sus primeros años, lo enseñara y educara como toda madre a su hijito. Jesucristo necesitó de la Virgen María, nosotros, orgullosos, ¿vamos a decir que no necesitamos de Ella?

Los apóstoles necesitaron de la Virgen María. Ella los acompañaba y consolaba en sus reuniones después de la Pasión. La Sagrada Biblia dice que: ‘los apóstoles se reunían a orar con María, la Madre de Jesús’ (Hechos 1,14) Y podemos estar seguros de que la honraban y consultaban como a la más buena de las madres y a la más sabia de las consejeras.

Jesús mismo le dio esa importancia. Durante 30 de sus 33 años sobre la tierra le rindió los honores que el más obediente de los hijos puede ofrecer a la más venerada de las madres. Si Cristo le ha dado tanta honra, y si en el Cielo sigue teniendo las mismas cualidades que Él tenía en la tierra y por lo tanto sigue siendo el mejor Hijo que ha existido y como tal sigue honrando infinitamente a Su Madre Santísima, ¿por qué los seguidores de Jesús no podremos venerarla y honrarla de manera semejante a como lo hace Él?

¿Una anécdota curiosa? Hace poco un obispo protestante alemán afirmaba: ‘Muchos protestantes se niegan a rendirle honores a la Madre de Jesucristo, no porque no estén convencidos de que deberían hacerlo, sino sólo y únicamente porque le tienen antipatía a lo que enseñan los católicos’

Toda persona le puede pedir a Dios favores para otros, con cuánta mayor razón le podrá pedir favores para nosotros Ella que durante 33 años acompañó y ayudó con tan inmenso amor al Hijo de Dios en la tierra. Ya sabemos que en las bodas de Caná, María intercedió a favor de dos recién casados y obtuvo que Jesús hiciera Su primer milagro (San Juan 2) Ahora Ella sigue rogando a Su Hijo por nosotros y Cristo sigue haciendo milagros a favor de las personas por quienes Su Madre le ruega.

5) ‘Ni imágenes ni ídolos’

jesus136Los católicos veneramos a las imágenes y a los santos, porque se merecen un verdadero respeto. Las imágenes nos traen ideas religiosas muy provechosas. Por ejemplo al mirar la imagen de Cristo crucificado, recordamos lo mucho que Él sufrió por nosotros, y nos sentimos movidos a amarlo más, a confiar más en Él, y a portarnos de una manera digna de un discípulo suyo. Cuando vemos una imagen de las benditas almas del Purgatorio, recordamos los seres difuntos, y sentimos el deseo de orar por ellos, para que descansen de las penas que merecieron por sus pecados, según nos pide el Espíritu Santo en las Sagradas Escrituras y a semejanza de los Macabeos. Al ver una imagen de la Madre de Dios o de un santo, nos viene a la memoria que tenemos en el cielo a alguien que nos ayuda, nos defiende y nos pide que llevemos una vida más santa, etc.

Por otra parte, es común tener en casa el retrato de los padres y mirarlo con respeto. También en las plazas y en los edificios patrios hay estatuas de grandes héroes a los que se les colocan coronas de flores, y eso está bien. En los libros se publican retratos de grandes personajes para que los lectores los amen y los admiren y eso a nadie le parece mal. Y los católicos no les estamos diciendo a todas esas personas que ellos adoran imágenes porque sabemos que lo que hacen es venerar (o sea, recordar con gran respeto) a esas personas.

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Octubre 6, 2009 Publicado por mariooweb | General, iglesia, religion | , | 1 comentario

Jesús, ¿discípulo de Juan Bautista?

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¿Jesús fue discípulo de Juan Bautista?

Responde el P. Jon de Arza, IVE

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San Juan Bautista

Respuesta: Estimada Gloria: En ninguna parte del Evangelio se dice algo semejante. Al contrario, Juan dice que Jesús es más grande que él, y que no es digno ni siquiera de desatar la correa de sus sandalias. Juan les respondió: «Yo bautizo con agua, pero en medio de vosotros está uno a quien no conocéis, que viene detrás de mí, a quien yo no soy digno de desatarle la correa de su sandalia» (Jn 1, 26-27).

En otra parte dice también que “es necesario que Él (Jesús) crezca y que yo (Juan) disminuya”. El Bautista, sin embargo fue rabbí o maestro de los primeros discípulos de Jesús, a quien señaló como el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo, a fin de que éstos lo siguieran: Fijándose en Jesús que pasaba, dice: «He ahí el Cordero de Dios».

Los dos discípulos le oyeron hablar así y siguieron a Jesús (Jn 1, 36-37). En fin, Juan fue el Precursor, la voz que clama en el desierto, el que fue delante de Jesús, el último de los profetas. Con él se cerró el Antiguo Testamento, en cambio, Jesús instauró la Nueva y Eterna Alianza, es el Hijo de Dios, Aquel de quien hablaron todos los profetas, el Maestro de todos y discípulo de ninguno. Si desea realizar una nueva consulta escribanos a teologoresponde@ive.org

Octubre 4, 2009 Publicado por mariooweb | iglesia, noticias, religion | , , , | Aún no hay comentarios

Papel insustituible del cristianismo en Europa

En República Checa El Papa Benedicto XVI resalta papel insustituible del cristianismo en Europa

PRAGA, 27 Sep. 09 / 08:32 am (ACI)

En su discurso a las autoridades civiles y administrativas de la República Checa, el Papa Benedicto XVI señaló que Europa debe mantener viva su herencia cristiana subrayando el “papel insustituible del cristianismo para la formación de la conciencia de cada generación y para la promoción de un consenso ético de fondo” para los europeos.

Tras conversar en privado con el Presidente Václav Klaus, y dirigiéndose también al cuerpo diplomático en el Castillo Hradcany luego de escuchar a la Orquesta Filarmónica Checa, el Santo Padre señaló que su viaje coincidía “con el vigésimo aniversario de la caída de los regímenes totalitarios en Europa Central y Oriental, de la ‘Revolución de Terciopelo’, que restauró la democracia en esta nación.

La euforia que la acogió se expresaba en términos de libertad. A dos décadas de distancia de los profundos cambios políticos que transformaron este continente el proceso de saneamiento y reconstrucción prosigue, ahora dentro de un contexto más amplio de la unificación europea y de un mundo cada vez más globalizado”. “La aspiración de los ciudadanos y las expectativas depositadas en los gobiernos reclamaban nuevos modelos en la vida pública y de solidaridad entre las naciones y pueblos, sin los cuales el futuro de justicia, de paz y prosperidad, tan esperado, no habría tenido respuesta. Esos deseos siguen evolucionando. Hoy, sobre todo entre los jóvenes, se plantea de nuevo la pregunta sobre la naturaleza de la libertad conquistada”. Tras asegurar que cada generación debe “comprometerse en la ardua búsqueda de cómo ordenar rectamente la realidad humana, esforzándose en comprender el uso correcto de la libertad”, Benedicto XVI resaltó que “la verdadera libertad presupone la búsqueda de la verdad, del bien verdadero, y por tanto encuentra su cumplimiento en el discernimiento de lo que es recto y justo.

En otras palabras, la verdad, es la norma guía para la libertad y la bondad es su perfección”. “En verdad la alta responsabilidad de agudizar la sensibilidad por lo verdadero y lo bueno recae sobre los que ejercen el papel de guía: en campo religioso, político o cultural”, subrayó. Para los cristianos, continuó el Papa, “la verdad tiene un nombre: Dios.

Y el bien tiene un rostro: Jesucristo. La fe cristiana desde los tiempos de los santos Cirilo y Metodio y de los primeros misioneros ha jugado un papel decisivo para plasmar la herencia cultural y espiritual de este país. Debe seguir siendo así en el presente y en el futuro. El rico patrimonio de valores espirituales y culturales que se expresan unos a través de otros, no ha dado forma solamente a la identidad de esta nación, sino que la ha dotado también de la perspectiva necesaria para ejercer un papel de cohesión en el corazón de Europa”. La nación checa, “como bien sabemos, ha atravesado capítulos dolorosos y lleva en sí las cicatrices de trágicos sucesos causados por la incomprensión, la guerra y la persecución. Y sin embargo, también es verdad que sus raíces cristianas han favorecido el crecimiento de un considerable espíritu de perdón, de reconciliación y colaboración, que ha hecho a la gente de esta tierra capaz de reencontrar la libertad y de inaugurar una nueva era, (…) una nueva esperanza.

Este es el espíritu que necesita la Europa de hoy”. Europa “es más que un continente. Es una casa. (…) Respetando plenamente la distinción entre la esfera política y la religiosa –que garantiza la libertad de los ciudadanos para expresar su propio credo religioso y de vivir en sintonía con él– quiero subrayar el papel insustituible del cristianismo para la formación de la conciencia de cada generación y para la promoción de un consenso ético de fondo, al servicio de todos los que llaman casa a este continente”, dijo Benedicto XVI El Papa afirmó que su presencia en la capital conocida como “corazón de Europa” llevaba a interrogarse sobre en que consistía ese nombre. “Un indicio nos lo dan, sin duda las joyas arquitectónicas de esta ciudad. Su belleza expresa fe: son epifanías de Dios que nos hacen ver las grandes maravillas a las que podemos aspirar cuando damos cabida a nuestra dimensión estética y cognoscitiva de nuestro ser más profundo. El encuentro creativo de la tradición clásica y del Evangelio ha dado vida a una visión del ser humano y de la sociedad sensible a la presencia de Dios en nosotros”. “En el contexto de la encrucijada de civilizaciones, caracterizado tan a menudo por una alarmante escisión de la unidad de bondad, verdad y belleza y por la consiguiente dificultad de encontrar un consenso sobre valores humanos, todo esfuerzo por el progreso humano debe inspirarse en esa herencia viva. Europa, fiel a sus raíces cristianas, tiene una vocación particular para sostener esta visión trascendental en sus nuevas iniciativas al servicio del bien común y de los individuos”, concluyó el Pontífice. Acabado su discurso el Santo Padre se trasladó a la catedral de los santos Vito, Venceslao y Adalberto para celebrar las vísperas.

Octubre 1, 2009 Publicado por mariooweb | Benedicto XVI, General, iglesia, noticias, religion | | Aún no hay comentarios

Miguel, Gabriel y Rafael, Arcángeles

Hoy la Iglesia celebra el día de los Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael, les ofrezco esta nota de Catholic Net y además un hermoso libro del Padre Angel Peña. Bendiciones.

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Fuente: Catholic.net
Autor: Tere Fernández

Arcángeles

Martirologio Romano: Fiesta de los santos arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael. En el día de la dedicación de la basílica bajo el título de San Miguel, en la vía Salaria, a seis miliarios de Roma, se celebran juntamente los tres arcángeles, de quienes la Sagrada Escritura revela misiones singulares y que, sirviendo a Dios día y noche, y contemplando su rostro, a él glorifican sin cesarSon los nombres con que se presentan en la Sagrada Escritura estos tres príncipes de la corte celestial.

Miguel aparece en defensa de los intereses divinos ante la rebelión de los ángeles malos; Gabriel, enviado por el Señor a diferentes misiones, anunció a la Virgen Maria el misterio de la Encarnación del Hijo de Dios y su maternidad divina; Rafael acompañó al joven Tobías cuando cumplia un difícil encargo y se ocupó de solucionar difíciles asuntos de su esposa.

Actualmente, se habla mucho de los ángeles: se encuentran libros de todo tipo que tratan este tema; se venden “angelitos” de oro, plata o cuarzo; las personas se los cuelgan al cuello y comentan su importancia y sus nombres.

Hay que tener cuidado, pues se puede caer en dar a los ángeles atribuciones que no les corresponden y elevarlos a un lugar de semidioses, convertirlos en “amuletos” que hacen caer en la idolatría, o crear confusiones entre lo que son las inspiraciones del Espíritu Santo y los consejos de los ángeles.

Es verdad que los ángeles son muy importantes en la Iglesia y en la vida de todo católico, pero son criaturas de Dios, por lo que no se les puede igualar a Dios ni adorarlos como si fueran dioses.

A pesar de que están de moda, por otro lado, es muy fácil que nos olvidemos de su existencia, por el ajetreo de la vida y principalmente, porque no los vemos.

Este olvido puede hacernos desaprovechar muchas gracias que Dios ha destinado para nosotros a través de los ángeles.

Por esta razón, la Iglesia ha fijado dos festividades para que, al menos dos días del año, nos acordemos de los ángeles y los arcángeles, nos alegremos y agradezcamos a Dios el que nos haya asignado un ángel custodio y aprovechemos estos días para pedir su ayuda.

Misión de los ángeles

Los ángeles son seres espirituales creados por Dios por una libre decisión de su Voluntad divina. Son seres inmortales, dotados de inteligencia y voluntad.

Debido a su naturaleza espiritual, los ángeles no pueden ser vistos ni captados por los sentidos.

En algunas ocasiones muy especiales, con la intervención de Dios, se han visto y oído materialmente. La reacción de las personas al verlos u oírlos ha sido de asombro y de respeto. Por ejemplo, los profetas Daniel y Zacarías.

En el siglo IV, el arte religioso representó a los ángeles con forma de figura humana. En el siglo V, se le añadieron las alas, como símbolo de su prontitud en realizar la Voluntad divina y en trasladarse de un lugar a otro sin la menor dificultad.

En la Biblia encontramos algunos motivos para que los ángeles sean representados como seres brillantes, de aspecto humano y alados. Por ejemplo, el profeta Daniel escribe que un “ser que parecía varón” -se refería al arcángel Gabriel- volando rápidamente, vino a él (Daniel 8, 15-16; 9,21). Y, en el libro del Apocalipsis, son frecuente las apariciones de ángeles que claman, tocan las trompetas, llevan mensajes o son portadores de copas e incensarios; otros que suben, bajan o vuelan; otros que están de pie en cada uno de los cuatro puntos cardinales de la tierra o junto al trono del Cordero, Cristo.

La misión de los ángeles es amar, servir y dar gloria a Dios, ser mensajeros y cuidar y ayudar a los hombres. Ellos están constantemente en la presencia de Dios, atentos a sus órdenes, orando, adorando, vigilando, cantando y alabando a Dios y pregonando sus perfecciones. Se puede decir que son mediadores, custodios, guardianes, protectores y ministros de la justicia divina.

La presencia y la acción de los ángeles aparece a lo largo del Antiguo Testamento, en muchos de sus libros sagrados. Aparece frecuentemente, también, en la vida y enseñanzas de Nuestro Señor, Jesucristo, en la Carta de san Pablo, en los Hechos de los Apóstoles y, principalmente, en el Apocalipsis.

Con la lectura de estos textos, podemos descubrir algo más acerca de los ángeles:

  • nos protegen, nos defienden físicamente y nos fortalecen al combatir las fuerzas del mal.
  • luchan con todo su poder por y con nosotros.

Como ejemplo, está la milagrosa liberación de San Pedro que pudo huir de la prisión ayudado por un ángel (Hechos 12, 7 y siguientes). También, aparece un ángel deteniendo el brazo de Abraham, para que no sacrificara a su hijo, Isaac.

Los ángeles nos comunican mensajes importantes del Señor en determinadas circunstancias de la vida. En momentos de dificultad, se les puede pedir luz para tomar una decisión, para solucionar un problema, actuar acertadamente y para descubrir la verdad.

Por ejemplo, tenemos las apariciones a la Virgen María, a San José y a Zacarías. Todos ellos recibieron mensajes de los ángeles.

Los ángeles cumplen, también, las sentencias de castigo del Señor, como el castigo a Herodes Agripa (Hechos de los Apóstoles) y la muerte de los primogénitos egipcios (Exódo 12, 29).

Los ángeles presentan nuestras oraciones al Señor y nos conducen a Él. Nos acompañan a lo largo de nuestra vida y nos conducirán, con toda bondad, después de nuestra muerte, hasta el trono de Dios para nuestro encuentro definitivo con Él. Este será el último servicio que nos presten pero el más importante. El arcángel Rafael dice a Tobías: “Cuando ustedes oraban, yo presentaba sus oraciones al Señor”, (Tob 12, 12 – 16).

Ellos nos animan a ser buenos pues ven continuamente el rostro de Dios y también ven el nuestro. Debemos tener presentes las inspiraciones de los ángeles para saber obrar correctamente en todas las circunstancias de la vida. “Los ángeles se regocijan cuando un pecador se arrepiente”, (Lucas 15, 10).

Jerarquía de los ángeles

Se suelen enumerar nueve coros u órdenes angélicos. Esta jerarquía se basa en los distintos nombres que se encuentran en la Biblia para referirse a ellos. Dentro de esta jerarquía, los superiores hacen participar a los inferiores de sus conocimientos.
Cada tres coros de ángeles constituyen una jerarquía y todos ellos forman la corte celestial.

  1. Jerarquía Suprema:
    serafines
    querubines
    tronos
  2. Jerarquía Media:
    dominaciones
    virtudes
    potestades
  3. Jerarquía Inferior:
    principados
    arcángeles
    ángeles

Serafines: Son los “alabadores” de Dios. Serafín significa “amor ardiente”. Los serafines alaban constantemente al Señor y proclaman su santidad.
(Isaías 6, 17)

Querubines: Son los “guardianes” de las cosas de Dios. Aparecen como encargados de guardar el arca de la alianza y el camino que lleva al árbol de la vida. Entre dos querubines comunica Yahvé sus revelaciones. “Se sienta sobre querubines”.
(Génesis, Éxodo, en la visión de Ezequiel, 1, 4 y Carta a los Hebreos, 9,5).

Potestades, Virtudes, Tronos, Principados y Dominaciones:

En la Biblia encontramos estos diversos nombres cuando se habla del mundo angélico. Hay quien interpreta los nombres de los ángeles como correspondientes a su grado de perfección. Para San Gregorio, los nombres de los ángeles se refieren a su ministerio:

  1. los principados son los encargados de la repartición de los bienes espirituales
  2. las virtudes son los encargados de hacer los milagros
  3. las potestades son los que luchan contra las fuerzas adversas
  4. las dominaciones son los que participarán en el gobierno de las sociedades
  5. los tronos son los que están atentos a las razones del obrar divino.

Existe, también, una jerarquía basada en los distintos nombres que se encuentran en la Biblia para referirse a ellos. A los arcángeles les podríamos llamar los “asistentes de Dios”. Son ángeles que están al servicio directo del Señor para cumplir misiones especiales.

  1. Arcángel San Miguel: es el que arrojó del Cielo a Lucifer y a los ángeles que le seguían y quien mantiene la batalla contra Satanás y demás demonios para destruir su poder y ayudar a la Iglesia militante a obtener la victoria final. El nombre de Miguel significa “quien como Dios”. Su conducta y fidelidad nos debe invitar a reconocer siempre el señoría e Jesús y buscar en todo momento la gloria de Dios.
  2. Arcángel San Gabriel: en hebreo significa “Dios es fuerte”, “Fortaleza de Dios”. Aparece siempre como el mensajero de Yahvé para cumplir misiones especiales y como portador de buenas noticias. Anunció a Zacarías el nacimiento de Juan, el Bautista y a la Virgen María, la Encarnación del Hijo de Dios.
  3. Arcángel San Rafael: su nombre quiere decir “medicina de Dios”. Tiene un papel muy importante en la vida del profeta Tobías, al mostrarle el camino a seguir y lo que tenía que hacer. Tobías obedeció en todo al arcángel San Rafael, sin saber que era un mensajero de Dios. Él se encargó de presentar sus oraciones y obras buenas a Dios, dejándole como mensaje bendecir y alabar al Señor, hacer siempre el bien y no dejar de orar. Se le considera patrono de los viajeros por haber guiado a Tobías en sus viajes. Es patrono, también, de los médicos (de cuerpo y alma) por las curaciones que realizó en Tobit y Sara, el padre y la esposa de Tobías.

    Los ángeles custodios

    Dios ha asignado a cada hombre un ángel para protegerle y facilitarle el camino de la salvación mientras está en este mundo. Afirma sobre este tema San Jerónimo: “Grande es la dignidad de las almas, cuando cada una de ellas, desde el momento de nacer, tiene un ángel destinado para su custodia”.

    En el Antiguo Testamento se puede observar como Dios se sirve de sus mensajeros para proteger a los hombres de la acción del demonio, para ayudar al justo o librarlo del peligro, como cuando a Elías lo alimentó un ángel, (1 Reyes, 19, 5).

    En el Nuevo Testamento también se pueden observar muchos sucesos y ejemplos en los que aparecen estos seres: el mensaje a San José para que huyera a Egipto y los ángeles que sirvieron a Jesús, después de las Tentaciones en el desierto, entre otros ejemplos.

    Se puede decir que los ángeles custodios son compañeros de viaje, que siempre estarán al lado de cada uno de nosotros, en las buenas y en las malas, sin separarse ni un solo momento. Está a nuestro lado mientras trabajamos, descansamos, cuando nos divertimos y cuando rezamos, cuando le pedimos ayuda y cuando le olvidamos. Y, lo más importante, es que no se aparta de nosotros ni siquiera cuando perdemos la gracia de Dios por el pecado. Nos presta auxilio para enfrentar de mejor ánimo las dificultades y tentaciones de la vida diaria.

    Muchas veces se piensa en el ángel de la guarda como si fuera algo infantil. Pero, si pensamos que al crecer la persona se enfrentará a una vida con mayores tentaciones y dificultades, el ángel custodio será de gran ayuda.

    Para que la relación de la persona con el ángel custodio sea eficaz, necesita hablar con él, llamarle, tratarlo como el amigo que es. Así podrá convertirse en un fiel y poderoso aliado nuestro.

    Debemos confiar en nuestro ángel de la guarda y pedirle ayuda, pues además de que él nos guía y nos protege, está muy cerca de Dios y le puede decir directamente lo que queremos o necesitamos.

    Recordemos que los ángeles no pueden conocer nuestros pensamientos ni deseos íntimos si nosotros no se los hacemos saber de alguna manera, ya que sólo Dios sabe lo que hay dentro de nuestro corazón. Ellos, en cambio, sólo pueden conocer lo que queremos intuyéndolo por nuestras obras, palabras, gestos, etc.

    También podemos pedirle favores especiales a los ángeles de la guarda de otras personas para que las protejan de determinados peligros o las guíen en situaciones difíciles.

    ¿Qué nos enseñan los ángeles?

    Nos enseñan a:

    1. glorificar al Señor, proclamar su santidad y rendirle sus homenajes de adoración, de amor y de ininterrumpida alabanza.
    2. cumplir con exactitud y prontamente todas las órdenes que recibimos del señor y a cumplir su Voluntad sin discutir sus mandatos ni aplazando el cumplimiento de éstas.
    3. servir al prójimo, pues ellos están preocupados por nosotros y quieren ayudarnos en las diversas circunstancias que se nos presentan en la vida. Esto nos anima a compartir con nuestros hermanos penas y alegrías.

    ¿Quiénes son los ángeles caídos?

    Dios creó a los ángeles como espíritus puros, todos se encontraban en estado de gracia. Pero algunos, encabezados por Luzbel, el más bello de los ángeles, por su malicia y soberbia se negaron a adorar a Jesucristo, Dios hecho hombre, por sentirse seres superiores. Así, rechazaron eternamente a Dios con un acto inteligente y libre de su parte.
    A Luzbel -también denominado Lucifer, Diablo o Satán- junto con los ángeles rebeldes que le siguieron -convertidos en demonios- fueron arrojados del Cielo al infierno. Quedaron confinados a un estado eterno de tormento en donde nunca más podrán ver a Dios.

    No cambiaron su naturaleza, siguen siendo seres espirituales y reales.
    Lucifer es el enemigo de Dios. Jesús le llama “el engañador”, “el padre de la mentira”. Su constante actividad en el mundo busca apartar a los hombres de Dios mediante engaños e invitaciones al mal. Quiere evitar que lo conozcan, que lo amen y que alcancen la felicidad eterna. Es un enemigo con el que se tiene que luchar para poder llegar al Cielo.

    Los demonios se encuentran organizados en jerarquías, tal y como fueron creados en un principio, subordinados los inferiores a los superiores.
    Satanás y sus demonios comenzaron sus maléficas acciones con Adán y Eva y no se dan por vencidos en su labor. Aprovechan la inclinación del hombre hacia el mal por su naturaleza que quedó dañada después del pecado original. Son muy astutos, disfrazan el mal de bien. Su acción ordinaria en el hombre es la tentación. Por ello rezamos en el Padrenuestro: “…no nos dejes caer en tentación y líbranos del mal.”

    ¿Por qué creer en los ángeles?

    Toda la Sagrada Escritura está llena de versículos y capítulos completos que hablan de los ángeles. Si creemos en la Sagrada Escritura, no podemos negar la existencia y la acción de los ángeles.

    Además del testimonio de la Revelación, tenemos el de los Santos Padres de la Iglesia quienes nos dejaron bellas y sugestivas descripciones de los ángeles que fueron retomadas por Santo Tomás no sólo en el aspecto teológico sino en un dinamismo cristiano. La Iglesia ha definido dogma de fe la existencia de los ángeles.

    El culto a los ángeles de la guarda comenzó en la península Ibérica y después se propagó a otros países. Existe un libro acerca de esta devoción en Barcelona con fecha de 1494.

    El Concilio IV de Letrán, en 1215, se señaló que Dios es creador de todas las cosas, de las visibles y de las invisibles, de las criaturas espirituales y las corporales. Se señaló que a unas y a otras, las creó de la nada.

    En 1870, debido al materialismo y racionalismo que imperante en esa época, el Concilio Vaticano I afirmó de nuevo la existencia de los ángeles.

    Pablo VI volvió a poner de manifiesto la existencia de los ángeles en 1968, al formular el Credo.

    En la reforma litúrgica de la Iglesia de 1969, quedó establecido el día 29 de septiembre para dar culto a los arcángeles San Miguel, San Rafael y San Gabriel y el día 2 de Octubre, para rendir culto a los ángeles custodios.

    Oración a San Miguel Arcángel

    San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla.
    Ayúdanos a luchar contra el mal.
    Que Dios oiga tu voz y tú, como jefe del ejército del Cielo,
    combate y vence a Satanás
    y a todos los espíritus malos que andan por el mundo
    deseando la ruina de las almas.
    Amén.

    Oración al Ángel de la Guarda

    Ángel del Señor, que eres mi custodio,
    Puesto que la Providencia soberana me encomendó a ti,
    Ilumíname, guárdame, rígeme y gobiérname
    en este día.
    Amén.

    Ángel de la Guarda, dulce compañía
    No me desampares, ni de noche ni de día,
    hasta que me encuentre en los brazos de Jesús y de María.

Septiembre 29, 2009 Publicado por mariooweb | General, iglesia, religion | , , , | Aún no hay comentarios