El papa alienta oración por su viaje a EE.UU
VATICANO, 13 Abr. 08 (ACI).-Al finalizar el rezo del Regina Coeli, el Papa Benedicto XVI se dirigió en inglés a quienes se encontraban en la Plaza de San Pedro y los exhortó a rezar por el éxito de su viaje apostólico a Estados Unidos del 15 al 20 de abril.
En su saludo a los peregrinos de lengua inglesa, el Santo Padre comentó que “este martes dejo Roma para mi vista a la Organización de las Naciones Unidas y los Estados Unidos de América. Con los distintos grupos con los que me debo encontrar, mi intención es compartir la palabra de vida de nuestro Señor”.
“¡En Cristo está nuestra esperanza! Cristo es el fundamento de nuestra esperanza para la paz, la justicia y la libertad que fluye de la ley de Dios cumplida en su mandamiento de amarse los unos a los otros”, destacó.
“Queridos hermanos y hermanas, les pido a todos rezar por el éxito de mi visita, para que sea un tiempo de renovación espiritual para todos los estadounidenses. Sobre cada uno de ustedes aquí presente, invoco la protección y guía de Jesús el Buen Pastor”, finalizó el Papa.
Benedicto XVI destaca consagrados
Benedicto XXI destaca rol primario de consagrados en la evangelización
VATICANO, 13 Abr. 08 ( ACI).-El Papa Benedicto XVI subrayó el rol primario en la evangelizació n de cuantos consagran su vida al anuncio de Cristo, viviendo radicalmente el Evangelio con los votos de castidad, pobreza y obediencia, durante el rezo del Regina Coeli realizado al mediodía en la Plaza de San Pedro.
En su alocución, el Santo Padre recordó que “en este cuarto domingo de Pascua, en el que la liturgia nos presenta a Jesús como el Buen Pastor, se celebra la Jornada Mundial de Oración por la Vocaciones. En cada continente, las comunidades eclesiales invocan al Señor por numerosas y santas vocaciones al sacerdocio, a la vida consagrada y misionera; y al matrimonio cristiano y meditan sobre el tema ‘Las vocaciones al servicio de la Iglesia-misió n’”.
Tras destacar que esta Jornada “se coloca en la perspectiva del Año Paulino, que comenzará el 28 de junio próximo para celebrar el bimilenario del nacimiento del apóstol Pablo, el misionero por excelencia”, el Pontífice destacó que “en la esperanza del Apóstol de gentes, que el Señor llamó para ser ‘ministro del Evangelio’, vocación y misión son inseparables” .
“Él representa por lo tanto un modelo para cada cristiano, de manera particular para los misioneros ad vitam, es decir, para aquellos hombres y mujeres que se dedican totalmente a anunciar a Cristo a cuantos todavía no lo han conocido: una vocación, ésta, que conserva siempre su plena validez. Este servicio misionero es desarrollado, en primer lugar, por los sacerdotes, dispensando la Palabra de Dios y los Sacramentos; y manifestando con su caridad pastoral a todos, sobre todo a los enfermos, a los pequeños, a los pobres, la presencia sanadora de Jesucristo”.
Seguidamente instó a agradecer “a Dios por estos hermanos nuestros que se gastan sin reservas en el ministerio pastoral, viviendo su fidelidad a Cristo con el sacrificio de la vida, como ha sucedido también ayer con los dos religiosos asesinados en Guinea y Kenia. A ellos va nuestra grata admiración junto con la oración de sufragio”.
“Oramos también para que siempre nutra la elección de cuantos deciden vivir radicalmente el Evangelio mediante los votos de castidad, pobreza y obediencia: son hombres y mujeres que tienen un rol primario en la evangelizació n”, subrayó.
Luego de precisar que quienes consagran su vida a Dios, sin excepción, “están dentro del mismo contexto: el de testimoniar el primado de Dios sobre todo y defender su Reino en todo ámbito de la sociedad”, Benedicto XVI no quiso olvidar la vocación al matrimonio cristiano, y dijo que ésta “es una vocación misionera: los esposos, de hecho, están llamados a vivir el Evangelio en las familias, en los ambientes de trabajo, en las comunidades parroquiales y civiles. En ciertos casos, además, ofrecen su preciosa colaboración a la misión ad gentes”.
Finalmente, el Santo Padre invocó “la materna protección de María sobre las múltiples vocaciones existentes en la Iglesia, para que se desarrollen con una fuerte impronta misionera” y le confió “a ella, Madre de la Iglesia y Reina de la Paz, también la especial experiencia misionera que viviré en los próximos días con el viaje apostólico a Estados Unidos de América y la visita a la ONU, mientras pido a todos ustedes que me acompañen con vuestra oración”.
Último adios a madre coraje
Italianos dan último adiós a madre coraje que sacrificó su vida por salvar a su hijo
ROMA, 09 Abr. 08 / 04:01 pm (ACI).- El Obispo de Vittorio Veneto, Mons. Corrado Pizziolo, presidió hoy los funerales de Paola Bredda, una madre coraje de 38 años de edad, que rechazó someterse a un tratamiento contra el cáncer para salvar la vida del bebé que llevaba en el vientre.
Una gran cantidad de feligreses llegó a la Catedral de Pieve di Soligo, Treviso, para despedir a Paola, cuyo testimonio de amor maternal ha conmovido a la sociedad italiana. Su muerte –ocurrida ayer– fue noticia para el diario oficioso del Vaticano L Osservatore Romano.
Paola Bredda murió en la casa de sus padres, donde decidió transcurrir sus últimos días junto a su esposo Loris Amodei, su hija Ilaria de tres años, y el pequeño Nicola, el niño por el que decidió no someterse a un tratamiento contra el cáncer de seno que padecía.
Paola estaba embarazada de seis meses cuando le diagnosticaron un tumor en el seno.
Ella –que había perdido a su primer bebé– decidió continuar con su embarazo y postergar el tratamiento, para evitar que su hijo muriera. Nicola nació a los ocho meses de gestación y ya tiene 17 meses de vida. Paola fue operada después de dar a luz pero hace unas semanas tuvo una recaída.
Un sacrificio por amor
En su homilía, Mons. Corrado Pizziolo señaló que «Paola dio prioridad a la vida de la criatura que llevaba en el vientre, en detrimento de la suya. Podemos decirlo sin medias tintas: ha sacrificado la propia vida a favor de la de su criatura. No hay amor más grande que éste: dar la vida por aquellos a quien uno quiere. Esto lo ha hecho Jesús, y el Evangelio que Él ha vivido por nosotros, es lo que vemos actuado en la vida de nuestra hermana. Una vivencia que demuestra cómo el Evangelio es posible de ser vivido concretamente».
«Estamos aquí también para agradecer al Señor. Nos parece paradojal y absurdo agradecer en un momento de dolor. Estamos aquí para agradecer no la muerte de Paola, sino su vida, que ha sido un don» que «para tantas personas, sus seres queridos, el marido, los hijos, ha dado la vida», indicó.
«Y lo será todavía. Nuestra esperanza es que la vida de nuestra hermana Paola no ha terminado. Será todavía un don. Unido al amor mismo de Jesús, continuará misteriosamente y realmente para dar fruto», agregó.
Según el Obispo, «necesitamos estos hechos porque nuestra fe corre el riesgo de estar hecha de palabras. Necesitamos hechos del Evangelio como éste para darle contenido, para concretar nuestra fe».
-
Archivos
- Noviembre de 2009 (9)
- Octubre de 2009 (13)
- Septiembre de 2009 (55)
- Agosto de 2009 (46)
- Julio de 2009 (42)
- Febrero de 2009 (5)
- Enero de 2009 (83)
- Diciembre de 2008 (46)
- Noviembre de 2008 (88)
- Octubre de 2008 (74)
- Septiembre de 2008 (79)
- Agosto de 2008 (3)
-
Categorías
-
RSS
Subscripciones RSS
RSS de los Comentarios